La incertidumbre y la necesidad de información, sus procesos cognitivos y la relación con los bulos en redes sociales

En tiempos de incertidumbre, especialmente durante crisis globales o eventos de alta tensión, la necesidad humana de información clara y precisa se vuelve casi insaciable. Sin embargo, esta necesidad también alimenta un fenómeno desafortunado: la creación y difusión de bulos o “fake news” en las redes sociales.

¿Por qué necesitamos llenar el vacío de la incertidumbre?

La psicología humana tiene un fuerte impulso por buscar certeza en momentos de incertidumbre. Este impulso, conocido como "aversión a la incertidumbre", se define como una tendencia de las personas a experimentar malestar, ansiedad o incomodidad frente a situaciones o futuros inciertos, y a intentar evitar o reducir esta incertidumbre tanto como les sea posible. Esta aversión se basa en la necesidad de predecir, controlar y anticiparse a los eventos para sentirse seguros. Este fenómeno tiene sus raíces en cómo nuestro cerebro procesa el riesgo y la información. Desde una perspectiva evolutiva, la incertidumbre podría interpretarse como una posible amenaza, ya que, al desconocer los resultados futuros, se puede considerar que estamos en riesgo de un daño potencial. Algunas causas de la aversión a la incertidumbre son:

  1. Miedo a lo desconocido: para el cerebro, lo desconocido es menos seguro que lo conocido, y puede asociarse con posibles amenazas o peligros. Por lo tanto, tenderemos a evitarlo.
  2. Deseo de control: la falta de certeza sobre el futuro dificulta tener el control sobre nuestras decisiones, y muchas personas encuentran en esto una fuente de ansiedad.
  3. Búsqueda de seguridad: las personas buscan una sensación de seguridad y estabilidad. La incertidumbre amenaza esta estabilidad, lo que genera un rechazo hacia ella.

Procesos cognitivos relacionados con la aversión a la incertidumbre

  • Toma de decisiones: las personas que la sufren suelen evitar riesgos o decisiones que no ofrezcan resultados claros, lo cual puede llevarlas a rechazar oportunidades valiosas si estas parecen inciertas.
  • Ansiedad: la aversión a la incertidumbre es un factor clave en muchos trastornos de ansiedad. La imposibilidad de predecir o controlar eventos futuros puede llevar a una preocupación constante, e incluso al desarrollo de trastornos como la ansiedad generalizada.
  • Evitar la ambigüedad: las personas con una alta aversión a la incertidumbre tienden a evitar situaciones ambiguas, prefiriendo aquellas en las que los resultados o las reglas están claramente definidos.

La relación entre la incertidumbre y los bulos

Cuando enfrentamos una situación incierta, la ansiedad por obtener respuestas nos vuelve más propensos a aceptar información sin cuestionar su veracidad. Este fenómeno psicológico está ligado a la teoría de la necesidad de cierre cognitivo: un estado en el que la persona busca respuestas rápidas para reducir la ambigüedad. La teoría del cierre cognitivo sugiere que existen dos fases fundamentales en este proceso:

1.Congelamiento (Seizing): es la tendencia de una persona a adoptar la primera solución plausible que le permita reducir la incertidumbre de una situación. Cuando alguien experimenta una fuerte necesidad de cierre, es más probable que elija rápidamente una interpretación o una respuesta en lugar de continuar explorando opciones.

2.Bloqueo (Freezing): esta fase ocurre una vez que se ha adoptado una postura o respuesta. En lugar de cuestionar esa decisión, la persona se aferra a ella y resiste el cambio. Esto significa que, una vez alcanzado el cierre, la persona es menos receptiva a nueva información que contradiga su conclusión inicial.

Redes sociales: el terreno perfecto para los bulos

En redes sociales, donde la validación social es inmediata (likes, comentarios, compartidos), este impulso de “resolver” la incertidumbre encuentra un poderoso canal de difusión, y ofrecen un terreno fértil para la difusión de bulos debido a tres características clave:

  1. Velocidad: la información, tanto real como falsa, se comparte y se amplifica en cuestión de minutos.
  2. Accesibilidad: las plataformas sociales están diseñadas para hacer que la información se vea y se comparta fácilmente, lo que facilita que un rumor o bulo crezca exponencialmente.
  3. Emocionalidad: los algoritmos priorizan contenido que genera reacciones, y nada genera más emociones que la incertidumbre, la indignación o el miedo. Esto hace que las noticias impactantes, aunque falsas, reciban una alta visibilidad.

Buscar la verdad en un mundo de desinformación

En momentos de incertidumbre, nuestra necesidad de respuestas puede cegarnos ante la posibilidad de que la información que encontramos no sea verídica. Al comprender cómo funciona nuestra mente en estos momentos y ser conscientes de los procesos cognitivos que existen detrás del manejo de la incertidumbre, podemos tomar decisiones más informadas y contribuir a un ecosistema digital más saludable.

 

El efecto de difusión de responsabilidad y el rol de los políticos durante la DANA en Valencia: una reflexión sobre la inacción en la gestión de crisis

La reciente DANA en Valencia no solo dejó inundaciones y daños materiales, sino también un cuestionamiento social sobre la capacidad de reacción y responsabilidad de los políticos frente a situaciones de emergencia. El efecto de difusión de responsabilidad es un fenómeno psicológico que ayuda a entender por qué, en momentos críticos, algunos líderes políticos pueden llegar a mostrarse pasivos o a delegar la responsabilidad en otros, en lugar de tomar medidas rápidas y decisivas. La psicología social nos ofrece una explicación sobre cómo, en estos contextos, el efecto de difusión de responsabilidad afecta también a la gestión pública.

¿Qué es el efecto de difusión de responsabilidad y cómo afecta a los políticos en emergencias?

El efecto de difusión de responsabilidad es un fenómeno por el cual, en situaciones de emergencia, las personas suelen asumir que otros tomarán las acciones necesarias, reduciendo su impulso a actuar. En el contexto político, esto se traduce en que algunos líderes pueden "diluir" su responsabilidad, confiando en que otras instancias –como la administración local, los cuerpos de emergencia o incluso la ciudadanía– tomen la iniciativa. Este fenómeno de inacción compartida se observa en muchos niveles de liderazgo y puede tener un impacto significativo en situaciones de desastre natural, como la DANA en Valencia.

El efecto de difusión de responsabilidad debe su nombre a un caso trágico que conmocionó a Estados Unidos en 1964: el asesinato de Kitty Genovese. En aquella ocasión, Genovese fue atacada y asesinada en una calle de Nueva York mientras 38 personas supuestamente escuchaban sus gritos sin intervenir. La cobertura mediática sugirió que ninguno de los testigos llamó a la policía, asumiendo que "alguien más" lo haría. Este caso impulsó investigaciones en psicología social sobre la inacción colectiva, revelando que, en situaciones de emergencia, la probabilidad de ayuda disminuye cuando hay más personas presentes, quienes tienden a delegar la responsabilidad en los demás.

El rol de los políticos durante la DANA en Valencia: ¿Qué pudo haber fallado?

Durante la DANA en Valencia, muchos ciudadanos percibieron que las respuestas de algunos políticos fueron insuficientes o tardías. Esto se atribuye, en parte, a una falta de coordinación y a una cierta tendencia a delegar responsabilidades. Mientras algunas autoridades locales respondieron de inmediato, en otros niveles se observó una actitud más pasiva, esperando que otras instituciones actuaran primero. Esta difusión de responsabilidad en el ámbito político puede deberse a varios factores:

  1. Burocracia y Jerarquía: En un sistema burocrático, muchos políticos pueden asumir que las decisiones deben pasar por varias instancias antes de actuar, lo que lleva a una ralentización en la respuesta.
  2. Imagen Pública y Riesgo: Algunos líderes pueden temer el impacto negativo de una acción precipitada y prefieren esperar para evitar críticas, diluyendo su responsabilidad con comunicados o anuncios de baja efectividad.
  3. Falta de Preparación: La ausencia de planes de respuesta claros y de entrenamiento para situaciones como la DANA contribuye a que, en momentos de crisis, la responsabilidad se perciba como una carga compartida, debilitando la respuesta.

La difusión de responsabilidad y la necesidad de líderes proactivos

La DANA en Valencia pone de manifiesto la necesidad de líderes políticos que asuman la responsabilidad de manera directa y proactiva en emergencias. Los ciudadanos esperan que sus representantes actúen con celeridad y claridad, coordinando esfuerzos y tomando decisiones que minimicen el impacto de desastres naturales. Sin embargo, el efecto de difusión de responsabilidad puede hacer que los políticos tiendan a actuar solo cuando la presión pública es alta, en lugar de anticiparse a las necesidades.

¿Cómo pueden los políticos romper el efecto de difusión de responsabilidad?

  1. Asumir la responsabilidad pública: Los líderes deben asumir públicamente su rol y comprometerse a responder con rapidez. Comunicar de manera transparente las acciones que están tomando reduce la incertidumbre y fortalece la confianza ciudadana.
  2. Coordinación interinstitucional: Crear planes claros de acción y coordinación entre diferentes niveles de gobierno puede evitar la dilución de responsabilidades. Al definir claramente los roles, cada instancia puede actuar sin esperar que otros lo hagan primero.
  3. Educación y preparación para crisis: Capacitar a los líderes y equipos en gestión de crisis y en la psicología de la responsabilidad puede ayudar a contrarrestar este efecto y fomentar una respuesta rápida y eficiente.

Reflexión: Un Llamado a la acción en el liderazgo político

La DANA en Valencia deja una lección importante sobre el papel de los políticos en la gestión de emergencias y cómo la difusión de responsabilidad puede afectar negativamente su actuación. La ciudadanía requiere líderes que no solo estén presentes en la crisis, sino que asuman un rol activo y visible desde el inicio. Romper el efecto de difusión de responsabilidad es crucial para que, en futuras emergencias, la gestión política sea eficiente y esté alineada con las expectativas y necesidades de la sociedad.